Qué es
Una cicatriz en el cuero cabelludo no tiene folículos, así que "se nota" sobre todo por el contraste con el pelo de alrededor. Para reducir ese contraste hay dos vías: implantar pelo dentro de la cicatriz cuando el tejido lo permite, o pigmentar la zona para simular densidad. La elección depende del tipo de cicatriz, su anchura y la vascularización del tejido.
Para quién está indicado
- Cicatriz lineal de una cirugía de tira (FUSS) antigua.
- Cicatrices por traumatismo, quemadura o intervención neuroquirúrgica.
- Zonas donantes sobreexplotadas por trasplantes previos mal hechos.
Cómo funciona
Primero se valora si la cicatriz admite injerto: se hace una prueba en una porción pequeña y se espera para ver el prendimiento. Si el tejido no es favorable, la micropigmentación capilar aporta un punteado que imita la sombra de los folículos y baja mucho el contraste. A menudo se combinan: injerto donde prende y pigmento para unificar.
El proceso
- 01
Valoración del tejido
Tipo de cicatriz, anchura y vascularización.
- 02
Prueba de injerto
En cicatrices aptas, se implanta una zona test.
- 03
Tratamiento
Injerto, micropigmentación o combinación, por sesiones.
- 04
Retoque
Ajuste de densidad o de matiz a los meses.
Beneficios
- Reduce el contraste que hace visible la cicatriz.
- Dos técnicas combinables según el tejido.
- Prueba previa antes de tratar toda la zona.
Recuperación y cuidados
En el injerto, costras pequeñas una semana. En la micropigmentación, enrojecimiento leve y un color que se aclara en los primeros días hasta estabilizarse. Se evita sol directo sobre la zona las primeras semanas.
Preguntas frecuentes
Suele prender menos, por eso se hace una prueba antes y a veces hacen falta dos tiempos.
Se aclara y hay que hacer retoques cada cierto número de años. El color y la profundidad se eligen para que envejezca de forma discreta.
Con micropigmentación, sí: precisamente está pensada para verse bien con el pelo muy corto. Con injerto, depende de la densidad lograda.
La información de esta página es de carácter general y no sustituye a una valoración médica individual. La indicación, la técnica y las expectativas razonables se determinan en consulta, a partir de tu diagnóstico.